AL MENOS 160 MUERTOS Y CENTENARES DE DESAPARECIDOS EN NEPAL TRAS VIOLENTA INUNDACIÓN
Por Sara Sierra y María Javiera Manzano
La emergencia golpeó durante la mañana de este miércoles a Nepal y el territorio fronterizo con el Tíbet. La crecida arrasó viviendas, carreteras y puentes además de afectar infraestructura hidroeléctrica.
Son al menos 160 los muertos y más de 800 los desaparecidos tras una violenta riada que afectó este miércoles 26 de agosto a sectores de la frontera entre Nepal y el Tíbet, en China, la mayor parte de las víctimas se concentra en Nepal. De acuerdo con los antecedentes entregados por el Gobierno de Nepal, la inundación se produjo alrededor de las 8:40 horas locales. Tres minutos antes, a las 8:37, se había registrado un terremoto de magnitud 4,4 en territorio tibetano, aunque posteriormente se conoció que hacia el norte de Katmandú, un enorme glaciar se habría desprendido provocando el deslizamiento de tierra y una devastadora crecida del río Bhote Koshi.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) que realizó un análisis posterior de las ondas sísmicas y determinó que no existió un sismo previo a la tragedia y el temblor registrado fue en realidad la vibración producida por el impacto masivo del propio deslizamiento de tierra al caer, el cual tuvo una potencia equivalente a un terremoto de magnitud 5,2.
La fuerza de la corriente provocó importantes daños en la infraestructura de la zona. Según una evaluación preliminar del Departamento de Carreteras de Nepal, al menos 19 puentes y unos 40 kilómetros de caminos resultaron dañados o destruidos, dificultando la comunicación terrestre entre las comunidades afectadas. La emergencia ha afectado especialmente a personas que se encontraban desplazándose por esta zona fronteriza. Entre los desaparecidos se encuentran turistas, trabajadores de proyectos hidroeléctricos y miembros de las fuerzas de seguridad nepalíes.
Las labores de búsqueda y rescate se han visto seriamente dificultadas por la destrucción de caminos y puentes y por las condiciones del terreno. Durante las primeras horas, los elevados niveles de agua impidieron que algunos helicópteros pudieran aterrizar en las zonas más afectadas de Rasuwa.
El Gobierno de Nepal movilizó a sus organismos de seguridad y equipos especializados para las operaciones de emergencia. La Policía de Nepal confirmó además el despliegue de personal para rescatar a las personas que permanecen aisladas y despejar las rutas bloqueadas.
La emergencia continúa en desarrollo y las autoridades advierten que el número de víctimas podría aumentar a medida que los equipos de rescate logren acceder a las localidades que permanecen aisladas. La magnitud definitiva de los daños y la causa exacta que desencadenó la riada todavía están siendo investigadas.
