Hospital de Coquimbo es pionero en realizar bypass cerebral de alta complejidad en la región
Esta técnica quirúrgica reduce hasta tres veces la probabilidad de sufrir de accidentes cerebrovasculares en pacientes con potencial riesgo.
Por primera vez en la historia de la Región de Coquimbo se efectuó un bypass cerebral, un hito quirúrgico relevante para los equipos médicos de neurocirugía del hospital San Pablo de Coquimbo que lograron mejorar la esperanza de vida de un paciente de 45 años con antecedentes de accidente cerebrovascular (ACV).
Esta intervención de alta complejidad se aplica en personas que presentan una disminución progresiva del flujo sanguíneo hacia el cerebro, causada principalmente por aterosclerosis, una enfermedad en que se acumulan placas de colesterol en las arterias. Ese fue el caso de Ignacio Díaz, quien meses después de obtener el alta por un primer infarto cerebral, volvió a presentar síntomas como pérdida de fuerza en un brazo y una pierna, además de dificultad para hablar, por lo que debió ser hospitalizado por segunda vez en el recinto porteño.
Ahí fue evaluado por el equipo médico de Neurocirugía, liderado por el Dr. Ivan Perales, quien tras revisar una serie de exámenes, indicó la necesidad de realizar el bypass cerebral como parte fundamental de su tratamiento, con el fin de lograr un abordaje efectivo y oportuno de la enfermedad. “El paciente presentaba algunos síntomas de déficit neurológico atribuido a esta disminución del flujo cerebral. Entonces, le comentamos que existe esta técnica quirúrgica compleja que no se había realizado aún en la región, que consiste en aumentar el flujo sanguíneo cerebral a través de una arteria que va por fuera del cráneo y uno la anastomosa (la une) a la circulación cerebral y con eso uno aumenta el flujo sanguíneo”, explicó el neurocirujano.
Antes de contar con esta alternativa quirúrgica, los pacientes con alto riesgo de accidente cerebrovascular eran manejados principalmente con tratamiento farmacológico, siguiendo el curso natural de la enfermedad, que en numerosos casos podía terminar en un infarto cerebral con graves consecuencias neurológicas e incluso mortales. En ese sentido, el Dr. Iván Perales agregó que “existe literatura internacional. Las posibilidades de que se infarte un paciente con sintomatología son cercanas al 80%, manejando sólo con tratamiento médico. Pero los pacientes que se someten a esta cirugía, disminuyen el porcentaje por lo menos unas tres veces”.
El bypass cerebral es una técnica quirúrgica avanzada que puede extenderse por más de cinco horas. Su implementación en el Hospital San Pablo de Coquimbo se dio gracias al fortalecimiento del área de neurocirugía en los últimos años, con la incorporación de tecnología y equipamiento especializado para este tipo de intervenciones, como un microscopio quirúrgico e instrumental de micro sutura, además de equipamiento diagnóstico avanzado, como el resonador magnético que permite hacer estudios de perfusión e identificar los pacientes que podrían beneficiarse con esta cirugía.
Sobre este hito en salud para la región, el Dr. Alonso Pavez, médico jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital San Pablo de Coquimbo, comentó que “resulta altamente gratificante poder ofrecer una alternativa quirúrgica a pacientes que antiguamente, hasta el día de hoy, estaban perdidos. Se trata de gente que tiene problemas de circulación cerebral, fundamentalmente infartos de algunos territorios arteriales y que iban a la discapacidad máxima o iban hacia el deceso. Hoy en día, a través de esta cirugía, podemos disminuir el grado de limitaciones funcionales, reducir la discapacidad y con ello mejorar la calidad de vida de estas personas”.
La madre de Ignacio Díaz, Verónica Triviño, relató que esta intervención marcó un punto de inflexión en la recuperación de su hijo. Tras convertirse en el primer paciente de la región en someterse a un bypass cerebral, inició un largo proceso de rehabilitación que le ha permitido recuperar progresivamente su movilidad y capacidad de comunicarse.
