ADVIERTEN RIESGO DE NUEVAS CRECIDAS EN EL LIMARÍ: PREOCUPACIÓN POR PUENTES, DESCARGAS DE LA PALOMA Y LENTITUD EN LA RECONSTRUCCIÓN
La histórica apertura de las compuertas del embalse La Paloma abre un nuevo escenario de preocupación para las comunas de Ovalle y Monte Patria. Mientras se advierte sobre los riesgos que podrían enfrentar puentes y caminos ante un aumento significativo de los caudales, el alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, cuestionó la lentitud de la reconstrucción y aseguró que el ministro de Obras Públicas ha rechazado en dos oportunidades sus solicitudes de audiencia.
La histórica apertura de las compuertas del embalse La Paloma, concretada este jueves 5 de noviembre después de 29 años, representa un importante cambio en el escenario hídrico de la Región de Coquimbo. Sin embargo, junto con la recuperación de las reservas de agua, comienza a surgir una preocupación por la capacidad de los cauces y la infraestructura vial para enfrentar eventuales aumentos de caudal durante los próximos meses.
El embalse inició un proceso de descarga controlada y progresiva, destinado a regular el volumen almacenado y mantener capacidad disponible frente a nuevos aportes provenientes de los deshielos. Según la administración del recinto, la planificación contempla alcanzar aproximadamente 700 millones de metros cúbicos almacenados entre diciembre y enero y mantener un margen de seguridad frente al próximo invierno.
ADVIERTEN QUE LA PALOMA PODRÍA PERDER CAPACIDAD DE REGULAR CRECIDAS
Una de las principales inquietudes planteadas durante las entrevistas difundidas por Radio Guayacán apunta a lo que podría ocurrir cuando el embalse alcance el nivel máximo establecido para su operación preventiva.
Según explicó uno de los entrevistados, el umbral de 700 millones de metros cúbicos implicaría que los nuevos aportes de agua deban ser evacuados para mantener controlado el almacenamiento, disminuyendo así la capacidad disponible para amortiguar crecidas.
La preocupación aumenta ante la posibilidad de que se registren precipitaciones intensas durante el próximo invierno, especialmente considerando la infraestructura que todavía presenta vulnerabilidades después de los temporales de este año.
El entrevistado planteó un escenario hipotético de 140 metros cúbicos por segundo de ingreso al embalse, advirtiendo que una descarga de magnitud semejante podría generar consecuencias importantes aguas abajo.
Uno de los puntos que identificó como especialmente vulnerable es un puente cuyo manual de operación, según indicó, establece una capacidad de referencia de 200 metros cúbicos por segundo.
Estas cifras corresponden a una advertencia del entrevistado y no constituyen una proyección oficial de caudales ni una evaluación técnica independiente sobre la seguridad de la estructura.
ALCALDE DE MONTE PATRIA ACUSA LENTITUD Y FALTA DE RESPUESTAS DEL NIVEL CENTRAL
A esta preocupación se suma el complejo escenario que enfrenta Monte Patria, una de las comunas más afectadas por los temporales registrados durante el invierno.
El alcalde Cristian Herrera reconoció que, si bien actualmente no existen personas aisladas según los antecedentes que maneja el municipio, todavía persisten socavones, caminos dañados, sectores con acumulación de rocas y problemas de conectividad que no han sido resueltos definitivamente.
“Nosotros tenemos socavones todavía, tenemos situaciones complejas, rocas todavía en los caminos. Ha estado lento, ha estado lento”, afirmó la autoridad comunal.
Herrera recordó que el territorio comprende cinco ríos, una superficie aproximada de 4.300 kilómetros cuadrados y una extensa red vial cuya rehabilitación continúa pendiente.
Particular preocupación genera un puente que fue arrasado por el río durante las últimas crecidas. Según explicó, cada nuevo aumento importante del caudal puede volver a dejar aisladas a las familias que dependen de esa conexión.
Aunque actualmente los caminos se encuentran transitables, el alcalde recalcó que eso no significa que las obras estén completamente rehabilitadas ni que exista una solución definitiva para las comunidades afectadas.
“LE HE PEDIDO DOS VECES AUDIENCIA AL MINISTRO Y LAS DOS ME LAS HA RECHAZADO”
El jefe comunal también cuestionó directamente la respuesta del Gobierno central frente a las necesidades de reconstrucción.
Según denunció, ha solicitado en dos oportunidades reunirse con el ministro de Obras Públicas para abordar los daños ocasionados por las emergencias, sin conseguir una respuesta favorable.
“Yo he pedido dos veces audiencia con el ministro de Obras Públicas, que entiendo que anda en la región, y las dos veces me la ha rechazado”, sostuvo Herrera.
La autoridad atribuyó parte de los retrasos a la falta de recursos provenientes del nivel central para ejecutar las obras necesarias.
“Creo que los recursos por parte del nivel central nunca llegaron para poder hacer obras distintas, para poder rehabilitar lo que está”, manifestó.
Sus declaraciones reflejan una preocupación que va más allá del estado actual de los caminos: la posibilidad de enfrentar nuevas crecidas sin haber concluido las intervenciones necesarias para recuperar la conectividad y proteger a las comunidades.
EL DESAFÍO: RECUPERAR LA INFRAESTRUCTURA ANTES DEL PRÓXIMO INVIERNO
El nuevo escenario hídrico del Limarí obliga a compatibilizar dos objetivos: preservar las reservas de agua recuperadas después de años de sequía y mantener condiciones de seguridad para quienes viven aguas abajo de los embalses.
Mientras la administración de La Paloma sostiene que las descargas se realizan gradualmente y bajo seguimiento técnico, las advertencias recogidas en terreno apuntan a la necesidad de revisar los puntos vulnerables de la infraestructura, reforzar los sistemas de prevención y acelerar la reconstrucción.
El desafío será evitar que una nueva temporada de lluvias encuentre a las comunas con puentes dañados, caminos sin rehabilitar y comunidades expuestas a episodios de aislamiento.
La situación adquiere especial relevancia porque el proceso de regulación del embalse continuará durante los próximos meses, mientras persista el ingreso de agua asociado a los deshielos
