GOBIERNO ANUNCIA PAVIMENTACIÓN DE CAMINO RURAL EN COMBARBALÁ COMO PARTE DE PLAN DE EMPLEO
La iniciativa contempla una inversión cercana a $4 mil millones para pavimentar 14 kilómetros de la Ruta D-677, una obra esperada desde 2016 por comunidades rurales. Sin embargo, aunque el Gobierno la presenta como parte de su estrategia de reactivación económica, “Chile Despega”, todavía no informa cuántos empleos generará el proyecto ni cuál será su contribución efectiva al mercado laboral de la Región de Coquimbo.
El Gobierno anunció la incorporación de un proyecto de pavimentación rural en Combarbalá al Plan Chile Despega, iniciativa que busca acelerar la inversión pública y generar empleo en la Región de Coquimbo. Se trata del mejoramiento de 14 kilómetros de la Ruta D-677, con una inversión estimada de $4 mil millones, que beneficiará principalmente a las localidades de Paclas, Chingay y El Chañar.
La obra responde a una demanda histórica de comunidades que llevan cerca de una década esperando una solución a los problemas de conectividad. Sin embargo, su presentación como parte de una estrategia de reactivación regional abre interrogantes sobre el alcance económico de las inversiones priorizadas y su capacidad para incidir en los indicadores de empleo.
Combarbalá es una comuna de pequeña escala poblacional y laboral dentro de la región, por lo que, aunque una obra de estas características puede representar un beneficio significativo para sus habitantes, su incidencia sobre el empleo regional sería limitada si no forma parte de un conjunto de inversiones de mayor cobertura territorial.
UNA OBRA ESPERADA
Más allá de las interrogantes sobre su impacto económico, el proyecto representa una mejora relevante para las localidades rurales beneficiadas, cuyos habitantes deben desplazarse por un camino de tierra para acceder a servicios, establecimientos educacionales y actividades comerciales. Daniel Talamilla, presidente de la Junta de Vecinos de Paclas, destacó la importancia del anuncio para las familias del sector. “Es la mejor noticia que podíamos recibir. Desde 2016 veníamos esperando que este proyecto saliera adelante y por fin se concretará”, señaló el dirigente.
El seremi de Obras Públicas, Cristián Smitmans, confirmó que la intervención abarcará 14 kilómetros y que el inicio de los trabajos está previsto para principios de 2027. “Es un camino de tierra donde a los niños les cuesta trasladarse a clases y a los productores sacar sus productos hacia Combarbalá”, explicó.
La alcaldesa de Combarbalá, Marta Carvajal, también valoró la inversión, destacando que permitirá mejorar la conectividad de comunidades rurales que durante años han solicitado el mejoramiento de la ruta.
GOBIERNO PROYECTA 1.416 EMPLEOS
El Plan Chile Despega contempla una cartera regional de inversiones del Ministerio de Obras Públicas superior a los $23.400 millones, con una proyección gubernamental de 1.416 empleos asociados a obras de infraestructura y conservación vial.
El delegado presidencial regional, Víctor Pino, explicó que la estrategia busca acelerar proyectos de infraestructura y generar nuevas oportunidades laborales. “El Plan Chile Despega busca precisamente eso, acelerar obras que son necesarias para nuestras comunidades, que puedan ejecutarse en plazos acotados y que, al mismo tiempo, permitan generar nuevas oportunidades de empleo”, afirmó.
Por ahora, no se ha presentado un desglose público que permita establecer cuántos de los 1.416 empleos proyectados corresponden a contrataciones directas, indirectas o temporales, ni cómo se distribuirán entre las distintas comunas de la región de Coquimbo. Tampoco se ha informado qué proporción de la cartera de inversiones se ejecutará durante 2026 y cuánto quedará comprometido para el próximo año.
REACTIVACIÓN REGIONAL
La pavimentación de la Ruta D-677 permitirá abordar problemas concretos de aislamiento y conectividad de comunidades rurales de Combarbalá. Sin embargo, el anuncio plantea una diferencia que resulta fundamental para evaluar el Plan Chile Despega: mejorar la conectividad de una comuna no equivale necesariamente a generar un efecto significativo sobre el empleo de toda la Región de Coquimbo.
A ello se suma que los trabajos comenzarían recién a principios de 2027, por lo que la iniciativa no tendrá un impacto inmediato sobre los actuales indicadores de desocupación. El último informe del INE, correspondiente al trimestre junio-agosto de 2026, situó la desocupación regional en 9,4%, con un aumento de 1,8 puntos porcentuales en doce meses. Durante el mismo período, el número de personas ocupadas disminuyó un 2% y las personas desocupadas aumentaron un 22,7%.
En medio de un escenario regional marcado por la pérdida de puestos de trabajo, la discusión sobre la reactivación económica requiere conocer no solo los montos anunciados, sino también el calendario efectivo de ejecución, la cantidad y duración de los empleos comprometidos y la distribución territorial de las inversiones.
La principal interrogante es si el conjunto de obras priorizadas por el Gobierno tendrá la magnitud suficiente para producir un cambio medible en el mercado laboral regional o si sus efectos se concentrarán principalmente en beneficios locales y contrataciones transitorias.
