GOBIERNO REITERA QUE HABRÁ MÁS DE $500 MIL MILLONES PARA RECONSTRUCCIÓN, PERO NO ACLARA CUÁNTO RECIBIRÁ COQUIMBO NI QUÉ OBRAS SERÁN FINANCIADAS
Mientras el Ejecutivo destaca la creación de un Fondo de Reconstrucción Norte para Coquimbo y Atacama, persisten interrogantes sobre la distribución de los recursos, las obras que se ejecutarán y sus plazos. El senador Daniel Núñez ha cuestionado la suficiencia del financiamiento y exige al Ministerio de Obras Públicas compromisos concretos antes de respaldar el Presupuesto 2027.
La discusión del proyecto de Ley de Presupuestos 2027 ha abierto un nuevo frente de preocupación en la Región de Coquimbo: cuánto dinero llegará efectivamente para financiar la reconstrucción tras los temporales de julio y cuáles serán las obras que contarán con recursos durante el próximo año.
Aunque el Gobierno anunció más de $500 mil millones para la recuperación de territorios afectados por catástrofes a nivel nacional, todavía no se ha precisado públicamente qué proporción de esos fondos será destinada a Coquimbo ni cómo se distribuirán entre las regiones beneficiadas.
El anuncio, realizado por el Presidente José Antonio Kast durante la presentación del Presupuesto 2027, incluye la creación de un Fondo de Reconstrucción Norte para las regiones de Atacama y Coquimbo. Sin embargo, la información oficial difundida hasta ahora no contempla un desglose regional de las asignaciones ni una cartera detallada de obras de reconstrucción asociada a estos recursos.
La inquietud llegó al Congreso el martes 6 de octubre, durante la primera sesión de la Comisión Especial Mixta de Presupuestos, encabezada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y el director de Presupuestos, José Pablo Gómez. En esa instancia, los parlamentarios formularon consultas sobre los recursos comprometidos para reconstruir Atacama y Coquimbo, las deudas de arrastre de organismos públicos y la evaluación de programas incluidos en la propuesta presupuestaria.
TRES CIFRAS SOBRE LA RECONSTRUCCIÓN QUE ABREN INTERROGANTES
Uno de los principales puntos de controversia es la existencia de diferentes montos asociados a la reconstrucción, que corresponden a instrumentos presupuestarios distintos y que no necesariamente pueden considerarse como recursos disponibles para una misma región.
La primera cifra corresponde a más de $500 mil millones anunciados por el Ejecutivo para enfrentar las consecuencias de catástrofes a nivel nacional. Este monto considera iniciativas destinadas a distintos territorios afectados y no constituye una asignación exclusiva para el norte del país.
Una segunda cifra corresponde a aproximadamente $121.922 millones identificados como referencia para el Fondo de Reconstrucción Norte, destinado a atender necesidades de Coquimbo y Atacama.
A estos antecedentes se suma una tercera cifra, cercana a $84 mil millones vinculados a la reconstrucción habitacional, correspondiente a recursos de un ámbito presupuestario diferente.
Consideradas conjuntamente, estas dos últimas cifras representarían alrededor de $205.922 millones. Sin embargo, su suma no permite concluir que se trate de recursos íntegramente disponibles para Coquimbo, puesto que deben precisarse las asignaciones territoriales, los organismos ejecutores y las condiciones presupuestarias de cada instrumento.
Además, los montos específicos de $121.922 millones y $84 mil millones requieren confirmación en el desglose oficial de las partidas respectivas antes de ser considerados asignaciones definitivas.
NÚÑEZ EXIGE AL MOP INFORMAR OBRAS, MONTOS Y PLAZOS
En medio de estas interrogantes, el senador por la Región de Coquimbo, Daniel Núñez, ha cuestionado el financiamiento contemplado para la reconstrucción y ha advertido que su respaldo al Presupuesto 2027 estará condicionado a que el Gobierno entregue respuestas concretas.
El parlamentario ha puesto especial énfasis en la necesidad de que el Ministerio de Obras Públicas informe qué recursos extraordinarios se contemplan para recuperar la infraestructura dañada por los temporales, identificando las intervenciones que serán ejecutadas, sus montos y los plazos comprometidos.
La preocupación apunta especialmente a distinguir entre los fondos generales anunciados por el Ejecutivo y el financiamiento efectivo de proyectos de reconstrucción de infraestructura pública.
La discusión también adquiere relevancia considerando que, en julio, el biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, estimó en aproximadamente US$500 millones el costo de recuperar los daños provocados por el sistema frontal en Coquimbo y la provincia de Huasco, en Atacama. Esa estimación correspondía a necesidades de recuperación y no a recursos ya asignados.
En la sesión del 6 de octubre, Núñez manifestó sus reparos ante el ministro de Hacienda y el director de Presupuestos. Según recoge el registro oficial del Senado, sostuvo que existía un compromiso de financiar la reconstrucción de Coquimbo y Atacama, pero que el detalle presupuestario no coincidía con lo anunciado, advirtiendo que rechazaría la propuesta mientras no se transparentaran los daños y los recursos comprometidos.
GOBIERNO DEFIENDE CREACIÓN DEL FONDO, PERO FALTA EL DETALLE REGIONAL
Desde el Ejecutivo, el delegado presidencial regional, Víctor Pino, destacó la incorporación del Fondo de Reconstrucción Norte como una herramienta para dar continuidad a la recuperación de las comunidades afectadas.
“Las familias de la Región de Coquimbo necesitan que la reconstrucción tenga continuidad. La propuesta de este fondo reconoce esa urgencia”, señaló la autoridad en la información oficial difundida el 1 de octubre.
Pino añadió que el trabajo deberá coordinarse con los servicios públicos y municipios para transformar las necesidades identificadas en proyectos y posteriormente en obras.
La propuesta gubernamental también considera una cartera extraordinaria de 241 obras públicas a nivel nacional, con énfasis en generación de empleo y utilización de mano de obra local. Sin embargo, ese programa de reactivación no debe confundirse automáticamente con el financiamiento extraordinario destinado a reparar la infraestructura afectada por los temporales.
De hecho, el MOP presentó esta semana el plan Chile Despega para Coquimbo, con una inversión estimada de $23.497 millones y una proyección de 1.416 empleos. Entre las iniciativas figuran la conservación de Caleta Tongoy y el mejoramiento de rutas en Combarbalá y Punitaqui. El anuncio corresponde a una cartera de inversión pública y no constituye, por sí solo, una respuesta al detalle de los recursos extraordinarios para reconstrucción.
LAS PREGUNTAS QUE SIGUEN SIN RESPUESTA
Con la tramitación legislativa en marcha, el debate se concentra ahora en determinar qué parte de los recursos anunciados se traducirá efectivamente en obras para la Región de Coquimbo.
Entre los antecedentes pendientes se encuentra la distribución del Fondo de Reconstrucción Norte entre Coquimbo y Atacama, la identificación de las obras que serán financiadas por el MOP, los recursos específicos para recuperación habitacional y la disponibilidad de fondos extraordinarios que no comprometan los presupuestos regulares de inversión regional.
También falta establecer un cronograma público que permita conocer las fechas de licitación, inicio y término de las intervenciones, junto con los mecanismos de seguimiento de su ejecución.
El desafío para el Gobierno será pasar de los anuncios presupuestarios a compromisos verificables. Mientras no se conozcan las asignaciones regionales, la cartera de proyectos y sus respectivos plazos, continuará abierta la principal interrogante para las comunidades afectadas: cuánto dinero llegará realmente a Coquimbo y cuándo comenzará la reconstrucción definitiva de la infraestructura dañada.
