Vecinos de El Peñón acusan falta de respuestas de empresa eléctrica por servidumbre y ruidos de central de respaldo
Vecinos de la comunidad agrícola El Manzano, en el sector El Peñón de Coquimbo, denunciaron que continúan sin obtener respuestas a las demandas que mantienen contra la empresa Enfragen Chile, operadora de la Central de Respaldo Eléctrico Llanos Blancos, en medio de un conflicto que se extiende desde hace varios años.
Según expusieron los comuneros, actualmente existen dos problemáticas que siguen sin solución. La primera corresponde a una demanda judicial presentada por 14 vecinos ante el Primer Juzgado de Letras de Coquimbo para obtener una servidumbre de tránsito que les permita acceder a la Ruta D-43, mientras que la segunda apunta a la instalación de pantallas acústicas para disminuir los ruidos generados por la operación de la central eléctrica.
Los afectados sostienen que la negativa de la empresa a otorgar la servidumbre mantiene aisladas a varias familias, debido a que los predios involucrados no cuentan con salida directa hacia un camino público.
A ello se suma la preocupación por el ruido generado por la central, que funciona con 83 grupos electrógenos equipados con motores diésel. De acuerdo con los vecinos, esta operación provoca altos niveles de contaminación acústica cuando las unidades entran en funcionamiento, motivo por el cual han solicitado la instalación de barreras o pantallas acústicas como medida de mitigación.
El conflicto entre la comunidad y la empresa se remonta al proceso de evaluación ambiental del proyecto. Durante la participación ciudadana desarrollada en 2018, los habitantes del sector manifestaron su preocupación por los posibles efectos sobre la calidad de vida, la contaminación acústica, el impacto en la flora y fauna, los riesgos para la salud y la eventual pérdida de valor de las propiedades cercanas a la central. Pese a esos cuestionamientos, la iniciativa fue aprobada ese mismo año por la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Coquimbo.
Los comuneros afirman que varias de esas inquietudes hoy se han materializado, especialmente respecto de la disminución de la plusvalía de sus terrenos y las dificultades para desarrollar proyectos habitacionales en el sector.
Marcela Barraza, vecina con 38 años de residencia en El Peñón, aseguró que la presencia de la central ha afectado el patrimonio de numerosas familias.
“Nuestra esperanza y nuestro legítimo derecho a lotear nuestros terrenos, que son nuestro patrimonio familiar, es casi imposible por la enorme desvalorización existente por estar al lado de una central eléctrica que no ha hecho nada para mitigar el daño que provoca a nuestro patrimonio familiar”, sostuvo.
En la misma línea, el comunero Juan Irrazabal señaló que la empresa no ha dado respuesta a las principales demandas de la comunidad.
“Estoy convencido de que la multinacional definitivamente no quiere a nadie al lado, pero no hace nada y no considera el daño que nos provoca, por eso la negativa para la servidumbre de paso y el no querer instalar las pantallas acústicas”, afirmó.
Mientras la acción judicial continúa su tramitación, los vecinos esperan que la empresa entregue una solución tanto al acceso vial como a las medidas de mitigación acústica, asegurando que ambas problemáticas afectan directamente su calidad de vida y el valor de sus propiedades.
