MAREA ROJA: SECTOR PRODUCTIVO DE COQUIMBO ADVIERTE RIESGOS PARA EL EMPLEO, LAS VENTAS Y EL TURISMO EN PLENA TEMPORADA ALTA
La declaración de emergencia preventiva por marea roja en 15 regiones del país encendió las alertas en el sector productivo de Coquimbo. Marco Carrasco, Presidente de Hotelga y Multigremial, advirtió que la falta de información clara podría generar incertidumbre entre los consumidores, afectar a restaurantes y establecimientos gastronómicos y comprometer el dinamismo económico esperado para el verano.
Preocupación existe en el sector económico de la Región de Coquimbo luego de que el Gobierno decretara una emergencia preventiva por la posible aparición o expansión de floraciones algales nocivas, conocidas como marea roja, en 15 regiones del país. La medida comenzará a regir el 1 de noviembre y se extenderá hasta el 30 de junio de 2027, coincidiendo con uno de los períodos de mayor actividad turística y gastronómica de la zona.
Aunque la declaración tiene carácter preventivo y no significa que actualmente exista contaminación generalizada en los productos del mar, su anuncio genera inquietud por las consecuencias que podría tener sobre el comportamiento de los consumidores, especialmente ante la cercanía de la temporada estival.
La principal preocupación apunta al efecto económico que podría provocar una eventual disminución en la demanda de pescados y mariscos, impactando no solo a restaurantes y locales gastronómicos, sino también a proveedores, comerciantes y trabajadores vinculados a esta cadena productiva.
En este contexto, Marco Carrasco, presidete de Hotelga y la Multigremial regional, advirtió sobre la necesidad de actuar rápidamente para evitar que una medida de prevención sanitaria termine generando incertidumbre comercial y afectando las expectativas del sector turístico.
“Esperamos prontamente reunirnos con la autoridad sanitaria, de tal manera de analizar esta emergencia preventiva y todo lo que significa este plan, para poder monitorear y entregar certeza a los clientes, a la comunidad, dar tranquilidad también para aquellos que quieran consumir estos productos del mar”, señaló.
Para el sector económico, resulta fundamental que las autoridades entreguen información precisa y oportuna sobre los alcances de la emergencia, especialmente respecto de las condiciones sanitarias de los productos del mar y las eventuales restricciones que pudieran aplicarse.
La preocupación no se limita a una posible emergencia sanitaria. También considera el impacto que podría provocar la percepción de riesgo entre los consumidores, incluso si los productos comercializados cuentan con las autorizaciones correspondientes.
Carrasco fue enfático en advertir que una situación de incertidumbre prolongada podría perjudicar el desempeño económico durante los meses de mayor afluencia de visitantes.
“Porque si no, se va a transformar en un dolor de cabeza para los restaurantes, para el sector productivo, y eso creo que pone en riesgo el trabajo, pone en riesgo las ventas, pone en riesgo todo el dinamismo económico del cual se espera, sobre todo para la temporada alta”, sostuvo.
La advertencia instala una preocupación adicional para la Región de Coquimbo: el impacto que una eventual caída del consumo podría generar en la contratación de trabajadores, el abastecimiento de establecimientos gastronómicos y los ingresos asociados al turismo de verano.
En ciudades como La Serena y Coquimbo, donde la gastronomía vinculada a los productos del mar constituye parte importante de la oferta turística, la confianza de los consumidores será un factor relevante para el desarrollo de la temporada.
Por esta razón, el sector espera establecer una coordinación con la autoridad sanitaria que permita conocer los mecanismos de monitoreo, las condiciones de comercialización y las medidas que se adoptarían ante eventuales detecciones de toxinas marinas.
Por ahora, la emergencia preventiva no implica una prohibición general de extracción, venta o consumo de mariscos en la Región de Coquimbo. Las eventuales restricciones deberán establecerse según los resultados del monitoreo y las decisiones de la autoridad competente.
