URÁN EN ACCIÓN: PERRO POLICIAL APOYÓ DETENCIÓN DE HOMBRE ARMADO EN EL CENTRO DE LA SERENA
El pastor alemán, incorporado hace pocos meses al trabajo preventivo de Carabineros, participó junto a su guía en un procedimiento registrado en las inmediaciones de La Recova, donde un guardia de seguridad habría sido amenazado con un cuchillo.
Un procedimiento policial desarrollado en pleno centro de La Serena terminó con un hombre detenido por porte de arma blanca y amenazas, tras un operativo en el que participó Urán, uno de los perros incorporados recientemente al trabajo preventivo de Carabineros en la capital regional.
El hecho se registró en las inmediaciones de La Recova, luego de que un guardia de seguridad denunciara haber sido amenazado con un cuchillo. La alerta movilizó a funcionarios de la Primera Comisaría de La Serena que se encontraban desplegados en el sector.
Al procedimiento también se sumó Urán, un pastor alemán que trabaja junto a su guía, la sargento segundo Reinalda Urrutia. El binomio policial colaboró en la detención del individuo y en la recuperación del arma blanca vinculada al hecho.
“Urán llegó hace pocos meses a reforzar nuestros servicios y rápidamente se ha transformado en un aliado muy importante para el trabajo que realizamos diariamente en el centro de La Serena”, explicó la sargento Urrutia.
La funcionaria destacó que la presencia del ejemplar permite complementar los patrullajes y apoyar la respuesta policial frente a situaciones que requieren intervención en terreno.
Urrutia es además la primera mujer en desempeñarse como guía de un ejemplar canino policial en la Región de Coquimbo.
El trabajo de Urán forma parte del despliegue preventivo que Carabineros mantiene en distintos puntos del centro serenense, especialmente en sectores de alta circulación de personas.
La guía destacó también la coordinación que debe existir entre el funcionario y el ejemplar para desarrollar este tipo de procedimientos.
“Trabajamos juntos, entrenamos juntos y aprendemos a reconocernos y entendernos. Urán es un compañero de trabajo, pero también un apoyo estratégico para nuestros servicios”, señaló.
Tras finalizar cada jornada, sin embargo, el integrante más joven del equipo cambia rápidamente de faceta. Pese a su entrenamiento y responsabilidades policiales, Urán todavía es un cachorro y mantiene una particular forma de celebrar después del servicio: jugar con una botella, una de sus recompensas favoritas antes de volver nuevamente al trabajo.
